Eva Pérez, candidata a la secretaría del PSOE extremeño: «Confío en que la revolución silenciosa del PSOE me apoye»

Su carta de presentación es que ella nunca hubiera apoyado una abstención para que gobernara el PP porque eso evidencia «la falta de credibilidad que tiene ahora el PSOE». El lema de su campaña, Toma la palabra, resume en qué se diferencia su propuesta del «funcionamiento actual del partido». Asegura que las bases son ignoradas y que siempre son los mismos quienes imponen su criterio. Por eso compite en las primarias, porque, dándole voz y voto a la militancia, quiere acabar con un modelo que cree obsoleto. Eva María Pérez López (45 años, nacida en Salamanca pero con raíces en Valverde del Fresno), fue la primera rival que le salió a Fernández Vara, con quien ejerció de consejera de Educación (antes lo hizo con Ibarra). Actual diputada del PSOE por Cáceres en la Asamblea de Extremadura, ahora quiere ser la nueva secretaria general del PSOE regional. La cita con las urnas es el 16 de julio.

-¿‘Toma la palabra’ significa que la jerarquía del partido no permite procesos participativos?

-Yo me presento porque quiero que cada militante sea consciente del poder que tiene cada palabra. Tenemos un modelo tradicional de partido ya obsoleto para los retos de la nueva sociedad, muy hermético, poco permeable, que requiere de procesos más participativos. Y lo hemos visto con el proceso de primarias a nivel federal. El 1 de octubre la militancia se levantó, alzó la voz y le dijo a los barones: ‘Basta ya’. Unos cuantos decidían por el conjunto y ese modelo se ha superado a nivel nacional. Las bases toman la palabra y también deben decidir sobre pactos de investidura, pactos poselectorales o alianzas de gobierno.

-¿Es ese modelo el que quiere implantar en Extremadura porque considera que aquí tampoco se escucha a la militancia?

-No solo consiste en escuchar, sino que cuando se escuche, eso tenga consecuencias. Que la ola de cambio que se ha producido a nivel nacional se detenga ahí no tiene mucho sentido. Para que sea efectiva debe llegar a todos los espacios donde el partido tiene alma: a nivel autonómico, provincial, local... El problema del PSOE en Extremadura es que está aletargado. Es lo que suele suceder cuando estamos en el gobierno. Pero tenemos dos años por delante para poner al partido a punto, para engrasar la maquinaria, para presentar un proyecto de futuro que amplíe la base electoral. Debemos recuperar el liderazgo social que siempre ha tenido el PSOE en la región.

-De manera que espera que las bases en Extremadura den la ‘sorpresa’ al igual que lo hicieron en Madrid.

-Eso de que en Madrid no se esperaba ese resultado, creo que no es así. Quien siguió los actos se podía hacer una idea de cómo estaban las cosas. ¿Se puede dar una situación en Extremadura similar? ¿Que haya una revolución silenciosa que cada vez sea más revolución y menos silenciosa y que la militancia decida dar su confianza y apoyo a mi candidatura? Veo muchas posibilidades de que sea así. Lo grandioso será que el resultado lo decidirán los militantes. La cuestión es si todos somos capaces de saber qué es lo mejor para el partido.

-¿Entonces confía en obtener votos suficientes para que ni siquiera tenga que haber segunda vuelta?

-Sí, espero conseguir más del 50% en la primera vuelta.

-Usted fue consejera con Ibarra y trabajó también en su fundación. ¿Es uno de sus referentes políticos en Extremadura?

-Mi referente político fue mi padre, alcalde de Valverde del Freno durante 16 años. Un hombre fiel y leal a los principios del partido. Él es mi guía. No tengo más referentes. ¿Personas de las que yo haya podido aprender en política? Entre ellos, Ibarra.

-Ibarra estaba en contra de las primarias porque, argumentaba, dividen al partido.

-La democracia siempre es buena. No es malo el procedimiento de primarias, lo malo es la falta de cultura democrática. Sí denuncio malas artes, pero eso tiene que ver con algunos sujetos que son incapaces de asimilar con madurez democrática procesos de esta naturaleza. Sí rechazo que haya alguien que pueda presionar a militantes o amenazar que si no votan a tal candidato van a sufrir las consecuencias de ver que no llega tal ayuda, tal subvención o tal proyecto. Son personas que no han interiorizado qué significa la democracia. Pero esas excepciones no pueden enturbiar el proceso.

-Además de la falta de participación de la militancia, ¿cuáles son las debilidades del partido?.

-Hay compañeros en la oposición que se sienten aislados. Y hay que potenciar una agenda de igualdad, porque existe discurso pero realmente no está interiorizada en la organización la agenda feminista.

-Vara ahora forma parte del ‘equipo Sánchez’ con la presidencia del Consejo Federal Político. ¿Esas decisiones se entienden?

-Yo creo que un secretario general no debe ponerse de parte de un candidato concreto. Quien representa a toda la militancia no puede representar solo a una parte, porque en el momento en el que decanta su preferencia, en ese instante deja de representar a todos. Con respecto a formar parte... Cada uno con su coherencia hace lo que considere mejor, tanto Guillermo aceptando como Pedro Sánchez ofreciéndoselo.

-¿Era partidaria de un gobierno nacional PSOE-Podemos?

-Soy partidaria de que el PSOE se rearme para ser una opción mayoritaria. A partir de ahí, las alianzas para lograr la investidura hay que hacerlas con quienes más se parezcan al PSOE. Desde luego el PP con nosotros tiene poquito o más bien nada que ver. Por eso ni por activa ni por pasiva se puede favorecer un Gobierno de la derecha como algunos hicieron en este país. Ya se han visto las consecuencias.

-¿Le pareció un gran error?.

-Sí, porque uno de los problemas del PSOE es la falta de credibilidad, que no se parece lo que decimos con lo que hacemos. Cuando el PSOE pretende lograr la confianza de la ciudadanía, lo que no puede es presentarse a unas elecciones diciendo que no va a pactar ni a propiciar un gobierno de la derecha y luego con la abstención propiciarlo. Eso la ciudadanía lo reprocha.

-¿Su opción era una alianza con Podemos y Cs?

-Eso se intentó, pero el veto cruzado lo impidió. Si se llamaban los partidos del cambio o de la regeneración democrática, bien hubieran hecho en demostrarlo, pero prefirieron más de lo mismo.

-¿Apuesta por una bicefalia?

-Estamos a tiempo, a dos años de las elecciones autonómicas, para reforzar el PSOE y ampliar la base electoral. Ya hemos tenido experiencias de bicefalia (en 2007) siendo secretario general Ibarra y Vara candidato a la presidencia. Se lograron 38 escaños. Si Guillermo se centra en la acción de Gobierno y yo como secretaria general en la acción del partido con nuevo liderazgo, la ecuación sería perfecta.

-¿Y si no, teme que gane el PP?

-Creo que el partido sale mucho más reforzado electoralmente si hay cambio.