Eva María Pérez: "Yo prefiero que haya bicefalia a que parezca que el partido funciona como pollo sin cabeza"

La candidata a ocupar la Secretaría General del PSOE de Extremadura considera que ha llegado el momento de dar un cambio en profundidad al proyecto socialista

Eva María Pérez, la cadidata a Secretaria General del PSOE de Extremadura, ha realizado esta tarde una visita a Villafranca de los Barros, donde tras atender a los medios de comunicación ha mantenido un encuentro con los militantes de la Agrupación Local del PSOE de Villafranca en un conocido restaurante de la localidad muy próximo a la Casa del Pueblo, donde 24 horas antes se había reunido Fernández Vara con un grupo de militantes socialistas.

La candidata en las primarias del próximo domingo, 16 de julio, ha dejado muy clara su posición respecto a la bicefalia. "Yo prefiero que haya bicefalia a que parezca que el partido funciona como pollo sin cabeza", señaló Eva Pérez, que considera que "será positiva porque va a permitir que Guillermo se entregue en cuerpo y alma a llevar el programa de gobierno durante estos dos años y a mí llevar a cabo, si los militantes socialistas me dan su apoyo, la misión de rearmar el proyecto socialista, no solo para ganar las próximas elecciones sino para que el PSOE sea una herramienta de transformación, para lo cual tengo principios e ideas sólidos y un equipo de personas con talento, y superar como mínimo la barrera de 33 diputados que da la mayoría absoluta".

Pérez consideró su parada en Villafranca "una visita más que obligada para tomar respiro, cargar pilas, contagiarse de la ilusión y del optimismo que desprende la militancia socialista de Villafranca". Luego confesó estar "entusiasmada con el caudal de emoción, ilusión y entusiasmo que estoy percibiendo en todas las agrupaciones por las que estoy yendo y cómo esa revolución silenciosa que iniciamos hace una semana se está covirtiendo poco a poco en una revolución que tiene poco de silencio y mucho de compromiso con un proyecto de cambio para esta región".

Eva María aseguró que "es el momento de dar un cambio, en el momento actual el proyecto del partido necesita un cambio en profundidad, un cambio que se acompase con los nuevos tiempos, que adapte sus estructuras, sus ideas, a la sociedad, a este nuevo tiempo, y que no suponga un parón con respecto a lo que ha sucedido a nivel nacional, un proyecto más abierto a la ciudadanía en el que la militancia tenga un peso específico en la toma de decisiones trascendentales". Un cambio que la candidata considera no solo necesario sino imprescindible "si queremos ser un proyecto ganador para el 2019 y no conformarnos con los 30 escaños que tenemos en la actualidad".

La candidata socialista confesó sentirse "razonablemente optimista" con lo que pueda pasar el domingo porque "confío, espero, que el 16 de julio tengamos la decisión definitiva y la mayoría de la militancia apoye este proyecto, y que no tengamos que volver a una segunda vuelta una semana después porque los militantes estarán deseando irse de vacaciones y descansar de tanto trajín de primarias".

Pérez aseguró que no se considera una mujer que pide el voto por el hecho de serlo sino que "soy una mujer que da un paso al frente, pero ya está bien de que cada vez que hay una mujer dispuesta a ello haua un hombre dispuesto a impedirlo", al tiempo que reivindica que "ha llegado el momento de que haya una Secretaria General al frente del partido y de que el discurso de la igualdad deje de ser un discurso de cartón piedra y realmente llevemos una agenda feminista", llegando a confesar que "el discurso de la igualdad dentro del partido socialista no está interiorizado en todos los dirigentes socialistas, necesitamos sensibilización y concienciación real para llegar a esa igualdad, comenzando por unos horarios que permitan la conciliación de hombres y mujeres".

Por último, Eva Pérez coincidió con Fernández Vara en la excelente relación entre sí de los tres candidatos a las primarias, pues considera que "aunque ahora rivalizamos por alcanzar la Secretaría General, no lo llevamos a las relaciones personales que son buenas y fluidas tanto con Guillermo como con Enrique".